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“… Todo comenzó en 1974, cuando uno de los famosos Decretos Ley del Consejo de Ministros Franquistas, autorizó a los ciudadanos a utilizar las parcelas ubicadas a los lados de las vías pecuarias para hacer huertos y rentabilizarlas como disfrute natural de los derechohabientes”.  Así, cuando llegó la democracia y los primeros alcaldes de la zona se quisieron dar cuenta, La Cañada Real Galiana era ya una gran avenida jalonada de incipientes núcleos chabolistas, huertos con pequeñas casas de labor, parcelas con ovejas pastando e incluso diminutas explotaciones intensivas de frutales.

En torno a los años 60/70, parte de éste enclave era utilizado por personas procedentes de Getafe, Vallecas y otros lugares próximos, como área de descanso de fin de semana. Pronto empezaron a llegar familias procedentes de otras étnicas y otros municipios buscando un lugar donde establecerse.

A partir de los años 90 la llegada de población de origen gitano, se ha producido de forma constante y por distintos motivos. En años posteriores se fueron sumando a ellos personas procedentes de Marruecos y del Este de Europa (rumanos, búlgaros, bosnios…). Desde el 2003, se ha detectado un desplazamiento progresivo de población que anteriormente vivía en el núcleo chabolista de Barranquillas, hacía Cañada Real.

El equipo del proyecto “SALUDando la inclusión”, formado por: Justo, Clara, Sara, Mario,Xabier,Francesca, Ernesto, Monica, Yolanda y Silvia, hemos empezado a ir al poblado “El Gallinero” en la Cañada Real, para comprobar in situ, esta realidad de exclusión, que todas las Administraciones permiten que exista.

En primer lugar, quisiéramos que se ubicase bien el espacio en el vamos a intervenir, pues la Cañada Real tiene varios tramos bien diferenciados desde la Carretera de Valencia hasta la carretera que lleva a Perales o S. Martín de la Vega:

  • Tenemos el tramo de Valdemingomez cercano a la calle legal Francisco Álvarez (espacio de venta de drogas)
  • El tramo desde la incineradora de Valdemingomez hasta Carretera de s. Martin de la Vega (mayoría marroquí, pasan inadvertidos).
  • Por último, El Gallinero. Es un asentamiento de unas cien familias romá-rumanas, cercano a la Carretera de Valencia, que viven en chabolas. En él viven aproximadamente 500 personas. La mayoría de sus habitantes son parejas jóvenes donde las mujeres están embarazadas frecuentemente. Estas familias conforman una pequeña comunidad atravesada por redes de relación, sentido de pertenencia y una identidad común. Muchas proceden de un mismo pueblo llamado Tanderei y son muy apegados a sus costumbres.

Están carentes de todo tipo de servicios. Caracterizadas por un grave deterioro sanitario, de vivienda, educativo, etc…, estas familias son generalmente numerosas. Por su precariedad económica, de acceso al agua corriente, la luz eléctrica y en general  por las condiciones de las chabolas en las que viven,  su situación y sobre todo la de los niños, es muy precaria.

 

Con nuestra intervención queremos demostrar que Médicos del Mundo trabaja todas las enfermedades, incluso LA INJUSTICIA SOCIAL.

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