Sería hipócrita no comenzar este breve relato diciendo que es algo común el no girar la mirada cuando caminas por la calle y ves a alguien en apuros o con aspecto fuera de lo habitual, fuera de los cánones de «lo normal». Sin embargo, a pesar de que reconozco que tod@s hemos caído en esto, sí podemos decir que he querido corregirlo. Y es por ello que compartimos con vosotr@s estas líneas, para que valoréis si también queréis cambiar cosas.

Empezaremos esbozando el contexto, extrapolable a otras zonas de la ciudad…y a otras ciudades. Puerta de San Antonio, pleno centro histórico de Palma. Mujeres en situación de prostitución las 24 horas del día. Trapicheos, personas usuarias de drogas inyectadas 16 horas al día. Turistas, consumidor@s, comerciantes, policía, transeúntes varios….Y vecin@s, claro, porque en Sa Gerreria y Puerta San Antonio vive gente. Algunas de las casas de la zona, construidas en pleno boom inmobiliario, son preciosas: piscina, aire acondicionado, diseño arquitectónico impoluto…Y son caras, muy caras podríamos decir.

Otro día hablaremos de quién es la propiedad de la calle: ¿De quien reside en la zona? ¿De quien cuenta con un negocio allí? ¿Del Ayuntamiento? ¿De las palomas? ¿O de quien llegó primero? ¿Es de tod@s o alguien tiene más derechos sobre la zona? Pero lo que podemos decir es que hay personas que están allí y a las que no vemos, o bien nos esforzamos en no mirar.

X. Española, agradable, en situación de prostitución y posible consumidora de drogas. ¿Os habéis parado a saludarla algún día? Oportunidades seguro que habéis tenido…¿Sabéis de qué color tiene el pelo? ¿Os interesa si ha comido hoy o si le están molestando los dos hombres que se han acercado tres veces en un minuto y ríen? Todas aquellas personas que por allí pasamos seguro que nos hemos hecho un esquema de ella: puta, yonky y que lo hace porque quiere. En todo caso, nos habrá causado lástima. Con un poco de suerte nos vamos con mal sabor de boca a casa…Quizá si a alguna persona se le hubiera ocurrido interesarse sabría que siempre lleva con ella su currículum vitae por si alguien, además de solicitarle favores sexuales, le ofrece ayuda. Se quiere formar, dejar de lado lo que le está tocando pasar. Es trabajadora y ya no consume, aunque su imagen insinúe lo contrario. Piensa que cualquier empresa a quien interese tener a una trabajadora valiente, fiel y sin absentismo laboral, la contratará. Más valiente que ella…hay poca gente. Habla español y mallorquín, y no necesita mucho: trabajar, salir corriendo de allí y dedicar la noche a descansar. A lo mejor alguien la mira un día de estos, sin atisbo alguno de lascivia.

Y. Español, simpático, usuario de droga. Intenta vestirse bien, con lo que tiene a su alcance. Es limpio…cuando se puede lavar adecuadamente. ¿Le habéis mirado de cerca? De cerca hablo, a unos 5 metros, porque tod@s cambian de acera si está él, aunque nunca pide limosna…sin embargo mucha gente entra en el banco de al lado, que te piden de todo…y has de tener avalista, claro. Él ha decidido que lo va a dejar, pronto. Muy pronto. Y del todo, ya está bien de esta vida. Pero tiene miedo. Claro, porque todos le miran y no le ven, y le parece que se alejan para tomar carrerilla para pegarle y hundirlo algo más. Ahora no hay plazas para él en ningún centro. Le dicen que es por la crisis. Como si no supiera lo que es la crisis: la lleva viviendo los últimos 15 años. Lo que pasa es que la suya no es una crisis financiera, es personal…pero a él nadie le va rescatar. Ningún Gobierno se va a endeudar por él. Sólo le mandará policías que le hostiguen. ¿Por qué no tod@s son como el poli que sí se preocupa por ell@s? Se pone pesado con consejos y diciendo que lleve cuidado, pero les habla de otra forma.

Seguro que esto no servirá de mucho. O a lo mejor sí y, cuando paséis por la Puerta de San Antonio, miráis y véis, como ahora hago yo. No es muy caro, os lo podemos asegurar, pero tiene un valor: X e Y se volverán a sentir personas. Y si eres vecin@ de la zona, a lo mejor cambias de parecer y, en lugar de solicitar al Ayuntamiento que desaloje a l@s indeseables, les exiges, como Asociación de vecinos, que parte de tu vecindad se encuentra desasistida.

O mejor aún, a lo mejor piensas que es posible movilizarte y trabajar por mejorar tu barrio, no sé, participando en una asociación. Y a lo mejor no hace falta ser asistencialista, pues no eres tú quien debe actuar, sino la administración. Y seguro que, si llegas a este punto, empezarás a pensar que podemos cambiar esta sociedad y combatir la injusticia.

 

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