Esta semana que está finalizando ha transcurrido especialmente convulsa, pues a todos y todas nos ha llegado la sensación de indefensión ante la muerte, o mejor dicho, ante la posibilidad de cercanía de una muerte contra natura, como la que les llegó a las 150 personas que han fallecido en el accidente aéreo de la compañía Germanwings. El ser humano no entiende la muerte de un ser allegado, si está llega por alguna motivo que se escape a la muerte natural.

También esta semana hemos recibido en los medios el auto de la Audiencia Provincial de Baleares que ordena la continuación de la investigación judicial por la muerte de nuestro vecino de Can Picafort, Alpha Pam. El recurso presentado por la familia, de la mano de su representante, la letrada Jimena Morlans, ha sido estimado, lo cual supone un importante logro, pues sus argumentos han sido aceptados en contra de la opinión del fiscal, del letrado de la Comunidad Autónoma y de la jueza sustituta que decretó el archivo de actuaciones.

Pues bien, sin querer comparar este hecho más que acerca de la idea antes esgrimida en el primer párrafo, también hemos de considerar lo ininteligible que debió suponer a la familia de Alpha el fallecimiento de su ser querido, por una enfermedad del Siglo XIX y con una tecnología sanitaria del Siglo XXI. Nadie debe morir por este tipo de motivos, pues el ser humano no puede alcanzar a entenderlo. Nadie debería fallecer por un cúmulo de despropósitos y sin responsibilidad por su parte.

En el auto de la jueza que decretó el archivo de las diligencias penales, prácticamente responsabilizaba al fallecido de su propia muerte, por falta de observancia de los criterios de seguimiento de su enfermedad de los sanitarios que le atendieron. Metges del Món ya comunicó su descuerdo con lo argumentado por la magistrada, pues no era admisible que se responsabilizara al muerto, pues en este caso resultaba obvio que la única falta achacable a Alpha era no haber desarrollado una mayor inmunidad contra la tuberculosis. La jueza consideró que Alpha debía haber acudido a su médico de cabecera para recibir seguimiento médico, algo qu eno había realizado…ninguna persona puede ser responsable de no acudir a algo a lo que no tiene derecho, como así ha expresesado claramente el magistrado de la Audiencia Provincial de Baleares.

Resulta especialmente deleznable la actitud del abogado de nuestra Comunidad Autónoma, que aún formando parte de la misma administración que dio la espalda a la enfermedad de Alpha y de 20.000 personas más que quedaron sin tarjeta sanitaria, incluso antes de la aplicación de la reforma sanitaria (RDL 16/2012) responsabilice a la víctima de su propia muerte, cuando queda especialmente claro que Alpha murió simple y llanamente porque una administración le retiró el derecho a la asistencia sanitaria normalizada, el derecho a un acceso al sistema de salud que pagaba con sus impuestos indirectos. Si bien este letrado se debe a su cliente, la administración, sus otros clientes, la ciudadanía, también podemos espetarle que esperemos que el resto de sus acciones obedezcan a otro tipo de ética.

Queremos finalizar este artículo con una llamada de atención a nuestros responsables políticos, que no han corregido sus errores y no han derogado, como deberían haberlo hecho, este Real Decreto 16/2012, que pone la salud de miles de personas que residimos en nuestro país, en riesgo, pues es falso que actualmente nuestro sistema sanitario sea universal ni gratuito. Nos reconforta que la administración de justicia haya dejado tan claro que Alpha murió sin ser responsable de ello y que el sistema sanitario falla y deja sin derecho a la asistencia a una gran parte de la ciudadanía.

Celsa Andrés Batalla

Presidenta Metges del Món Illes Balears

 

Comments are closed.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies