Cooperación Internacional

 

22

 

Países o territorios

155

 

Organizaciones nacionales socias

2.368.295

 

Personas destinatarias directas de nuestros proyectos

proyectos

36Cooperación al Desarrollo
33Acción Humanitaria

69

 
 

14.106.489

 

Personas destinatarias indirectas de nuestros proyectos

En España

Atenciones sanitarias, sociales y psicológicas

60.464


 

60

 

Inclusión Social

5

 

Incidencia Política

37

 

de Educación para la Transformación Social

13

 

de Desarrollo Asociativo

2

 

de Comunicación

1

 

de Captación

sedes

12Sedes autonómicas
11Representaciones
02Oficinas

 

 
personas destinatarias

17.482

 

4.497
12.398
587

 

hombres
mujeres
transexuales

Red Internacional

 


  • x 10
 

Actores:

19.000

81 países o territorios

67en programas internacionales
15en programas nacionales

 
programas

187a nivel internacional
201a nivel nacional

388

 
 

Somos



  • x 10
 


  • x 10
 


  • x 1.000
personas asociadas

339 hombres
510 mujeres

849

 
personas voluntarias

370 hombres
1.045 mujeres

1.415

 
donantes fidelizados

24.166 hombres
26.191 mujeres

50.357

Somos



  • x 10
 


  • x 10


trabajadoras y trabajadores de los países en los que desarrollamos proyectos de Cooperación Internacional

 


  • x 10


trabajadores y trabajadoras en sede central, en sedes y representaciones autonómicas

cooperantes

35 hombres
55 mujeres

90

 
 

332 hombres
224 mujeres

556

 
 

022 hombres
107 mujeres

129

Somos

Entidades públicas y privadas colaboradoras:

357



 


  • x 10


trabajadores y trabajadoras en sede central

 


  • x 10
 
 
sede central

37 hombres
61 mujeres

98

 
total trabajadores y trabajadoras

427 hombres
440 mujeres

867

Análisis del año

2016: Una crisis de derechos mucho mas profunda que la crisis financiera 

En el MUNDO

La Organización Internacional de Migraciones (OIM) considera que existen más de 250 millones de personas migrantes en el mundo. A pesar de lo que cabría suponer, este flujo migratorio no se produce fundamentalmente desde países pobres a países ricos, si no, sobre todo, desde países de renta media a países de renta alta. En 2016, el principal destino de estas personas seguía siendo, con diferencia, Europa, un poco por encima de Asia y lejos de Norteamérica. 

La tendencia de estos movimientos migratorios está en alza, aunque quizás no tanto como debería dadas las grandes desigualdades del mundo. La población migrante siempre ha producido riqueza en los países de destino: desde un punto de vista demográfico, económico y, sobre todo, de diversidad.

Las personas refugiadas suponen 70 millones, según datos al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR), cifra desconocida en nuestra historia reciente. Las causas son las catástrofes naturales -como consecuencia del cambio climático-, los conflictos o emergencias complejas, y, en la base, la desigualdad crónica agudizada que produce situaciones de urgencia humanitaria. En absoluto estas personas han tomado la decisión de migrar de forma voluntaria. Su decisión ha sido forzosa: morir o vivir,  abandonando su país de origen.

El 18 de marzo de 2016 la Unión Europea acordó con Turquía contener el flujo migratorio a través de Grecia, considerando a Turquía un país seguro para las personas refugiadas. En 2015 más de un millón de personas huyeron de la guerra a través de esa ruta. Se reforzaron las medidas de control fronterizas facilitando además la devolución de personas solicitantes de asilo y se cerraron las rutas europeas. Muchas personas tuvieron que optar por la ruta mediterránea, mucho más peligrosa, donde han muerto más de 5.000.

Médicos del Mundo participa ampliamente en garantizar el derecho a la salud de las personas migrantes -a través de sus delegaciones- desde hace más de 20 años. Actualmente, trabajamos en la crisis siria y de los países limítrofes, acompañando a estas personas desde el origen hasta su destino en Europa, facilitando atención primaria, consultas de salud sexual y reproductiva y salud mental adaptadas a cada contexto, desde el enfoque de derechos humanos.  

Nuestro trabajo nos da la legitimidad para exigir que se establezcan VÍAS SEGURAS, y no vías alternativas a una realidad que obviamente no se va a detener y que se cumplan los derechos humanos fundamentales.

Comenzamos también el trabajo en otras rutas migratorias, especialmente la centroamericana, donde la situación se ha visto agravada por el endurecimiento de la política migratoria en Norteamérica.

La cumbre en Naciones Unidas del 19 de septiembre para las personas refugiadas y migrantes acabó con muchos acuerdos, necesarios, sí, pero pocos compromisos de avance real. De nuevo los organismos multilaterales carecen de las herramientas necesarias para ser operativos y prevalecen los intereses de los Estados.

La Cumbre Humanitaria Mundial del 23 y 24 de mayo de 2016 celebrada en Estambul, recogió por primera vez en la historia más de 3.000 compromisos para el trabajo humanitario, agrupados en cinco ejes. El primero, la voluntad política de acabar con los conflictos, aún no ha sido capaz de lograr un acuerdo de mínimos para terminar, por ejemplo, con la guerra de Siria. En esta guerra, como en Afganistán o en Yemen, se bombardean impunemente instalaciones y convoyes sanitarios. La Resolución 2286 (2016) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aún arroja escasos resultados prácticos. El acceso a las crisis es cada vez más complicado y las organizaciones somos, de nuevo, un objetivo.

El segundo compromiso es sostener las normas que salvaguardan a la humanidad. El tercero, no dejar a nadie atrás, no olvidar a miles de millones de personas que carecen de recursos para afrontar los mínimos estándares de salud pública que les permitan tener una vida segura. Como en ocasiones anteriores, después de crisis tan graves como la de la epidemia del ébola, las promesas de financiación para lograr sistemas resilientes de salud, que son un beneficio para toda la humanidad, se han diluido. En Haití, el paso del huracán Matthew nos ha vuelto a recordar que no en todos los lugares las catástrofes tienen las mismas consecuencias, y que, sin agua potable ni acceso a un sistema esencial de saneamiento, las personas mueren de cólera.

Intentamos cambiar la entrega de ayuda por la construcción de sociedades que sean capaces de responder a sus necesidades (cuarto objetivo), pero las crisis mundiales impiden o dificultan la financiación necesaria para conseguir el quinto y último objetivo de invertir en la Humanidad.La distancia entre los llamamientos de ayuda humanitaria y las necesidades finalmente cubiertas aumenta. La agenda para la Humanidad inicia su camino con dificultades.

2016 podrá ser recordado en nuestra Red Internacional como el año del lanzamiento de la Hoja de Ruta que nos permitirá ser más fuertes e influyentes y con una mayor capacidad para contribuir a conseguir un mundo en el que el derecho a la salud sea efectivo. Un hito en la historia de nuestra asociación, culminado en la reunión de París con un acuerdo unánime sobre visión, misión y valores y el compromiso de continuar reforzándonos en común para conseguir impacto global.

En NUESTRO PAÍS

La sentencia del Tribunal Constitucional que avala la exclusión en situaciones que pongan en riesgo la sostenibilidad del sistema sanitario ahonda en una medida injusta, alejada de los derechos humanos y cuyo impacto económico ni siquiera ha sido medido, a pesar de ser su principal fundamento. Seguimos defendiendo que el Real Decreto 16/2012 atenta contra un sistema sanitario universal por el que sentíamos orgullo en España. Continuamos luchando por revertir una situación que en poco contribuye a asegurar la supervivencia de un sistema que han intentado copiar en otros países, por rentable y justo.

Las crisis económicas en ningún caso justifican o deberían justificar las crisis de derechos. La solución a la universalidad de la salud no depende de privatizar servicios, si no de conseguir de modo efectivo que nadie quede atrás.

Por otro lado, la Ayuda Oficial al Desarrollo continúa estancada. Quizás el cambio de las condiciones políticas permita recuperar al menos en parte esta ayuda, necesaria no solo para los países de destino, si no también para cumplir nuestros compromisos internacionales y volvernos a situar en un papel de liderazgo que nunca deberíamos haber perdido.

Dentro de nuestro país, continuamos trabajando para apoyar a los colectivos más vulnerables, como son las mujeres en situación de prostitución,  aquellas que han sufrido o están en riesgo de sufrir mutilación genital femenina, con migrantes y personas sin hogar y todas aquellas que tienen dificultades para acceder al sistema de salud. Trabajamos en educación para la transformación social con el claro objetivo de construir una ciudadanía activa y empoderada.

En MÉDICOS DEL MUNDO

Avanzamos en el concepto de defender el derecho a la salud, en el mundo y a nuestro lado, con las personas más vulnerables. Trabajamos con pasión por la igualdad de género, sin duda la inequidad más grave y con más repercusiones directas e indirectas en la salud de las personas en el mundo. Buscamos soluciones innovadoras, que integren cada vez más a las personas a quien se dirigen nuestros esfuerzos. Acompañamos  la lucha por el derecho a la salud con un modelo humanitario alternativo, trabajando con las ONG del sur, esté donde esté el sur. No solo pretendemos prestar servicios sino también empoderar a las personas para sean capaces de cambiar su presente y futuro.

En 2016 estrenamos nuevo plan estratégico, fruto de un intenso trabajo colaborativo de toda la organización. Avanzaremos aún con más fuerza y legitimidad, trabajando por el cambio social que nos permita hacer la incidencia política necesaria para lograr el derecho de cada persona al goce del grado máximo de salud, física y mental que se pueda lograr. Seguiremos trabajando con el enfoque de género y derechos humanos, con participación, respetando las particularidades antropológicas e interculturales de cada sociedad, gestionándonos éticamente y mejorando la calidad de nuestros proyectos.

Somos una asociación sin ánimo de lucro, salvo la contribución a aquel beneficio -los derechos humanos fundamentales-, que la población con la que trabajamos obtenga de nuestro quehacer diario. Quizá en los tiempos que corren ese sea el lucro más necesario.  

Gracias a las personas voluntarias, trabajadores y trabajadoras por su trabajo y esfuerzo, gracias a las personas o instituciones financiadoras que nos han ofrecido sus recursos. Gracias a las miles de personas que han confiado en Médicos del Mundo o se han interesado por nuestro trabajo o nuestra misión. Esperamos que encuentren la información que buscan en esta Memoria y que el trabajo realizado cumpla con sus expectativas.

Gracias por hacer todo esto posible.

 

 
Felix Hoyos
José Félix Hoyo Jiménez, presidente de Médicos del Mundo

Trabajamos en la crisis siria y de los países limítrofes, acompañando a estas personas desde el origen hasta su destino en Europa, facilitando atención primaria, salud sexual y reproductiva y salud mental adaptadas a cada contexto, desde el enfoque de derechos