El 10 de diciembre de 1948, en el palacio Chaillot de París, tuvo lugar la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Sin embargo, nuestra sociedad es muy distinta a la que existió en 1948 y, por ello, en un mundo globalizado como el nuestro, se han debido reinterpretar algunos de aquéllos derechos reconocidos en la Declaración Universal.

Las transformaciones que están teniendo lugar en nuestras sociedades y en la comunidad internacional a raíz de la aceleración de los procesos de globalización y del uso de las nuevas tecnologías acelera una serie de nuevos retos en materia de Derechos Humanos. Es en este marco en el que surgen los Derechos Humanos Emergentes.

Los Derechos Humanos Emergentes son todos aquellos derechos que, a pesar de estar reconocidos formalmente, han estado sumergidos en el olvido y en la indiferencia por los Estados y por el conjunto del sistema internacional. Por lo tanto, tienen que emerger definitivamente. De igual manera, los Derechos Humanos Emergentes son también una serie de nuevos derechos que han surgido fruto de las nuevas situaciones de desprotección que las rápidas transformaciones de nuestras sociedades globalizadas han comportado.

Estos derechos son, entre otros, el derecho al agua y al saneamiento, el derecho humano al medio ambiente, los derechos relativos a la orientación sexual y a la identidad de género, los derechos relacionados con la bioética y el derecho a la renta básica. También podemos mencionar los derechos de las mujeres, ya que en todo el mundo las mujeres enfrentan violaciones múltiples de sus derechos humanos, desde el no poder participar en las decisiones que afectan a sus vidas, o no tener representación política, o cuando se enfrentan a discriminaciones en el empleo, cuando se les niega el derecho a la tierra y a la propiedad, o cuando son víctimas de la violencia dentro de su propia casa. Entre otros, está el derecho de mujeres y de niñas a la educación, el derecho a la salud, y el derecho a tener una vida libre de violencias.

Dichos derechos se recogen en la Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes (DUDHE). Dicha declaración pretende actualizar y complementar la Declaración Universal de los Derechos Humanos desde una nueva perspectiva, la de la ciudadanía participativa, es decir, desde la idea de que la sociedad civil desempeña un papel fundamental a la hora de afrontar los retos sociales, políticos y tecnológicos que plantea la sociedad global contemporánea.

Las transformaciones en las estructuras sociales y económicas de las sociedades occidentales avanzadas han afectado gravemente la gestión de las desigualdades por parte de los estados del bienestar y de las políticas sociales tradicionales. Esta situación ha hecho replantear la noción de ciudadanía desde la perspectiva de los derechos humanos y de la participación.

Por ello, en un día como éste debemos sacar del baúl de los recuerdos el reconocimiento de derechos tan esenciales. Nuestra sociedad avanzará en la medida que dichos derechos se reconozcan.

 

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