La salud de las personas refugiadas, gravemente afectada por el frío

Los preparativos para adecuar en Grecia los campos de personas refugiadas a las bajas temperaturas no han avanzado como deberían, lo que ha motivado que quienes están atrapados en ellos estén completamente expuestos a la ola de frío. Nuestra organización ha sido una de las primeras ONG en alertar sobre los riesgos de estas condiciones climáticas extremas y sobre la amenaza que representan para la salud de la población refugiada y migrante.

En este momento, nuestra prioridad como organización sanitaria es que se tomen de manera inmediata las medidas necesarias para asegurar que cada hombre, mujer, niño y niña tenga un lugar decente, cálido y adecuado para permanecer durante el invierno.

Durante los últimos días hemos comprobado como muchas personas se ven obligadas a dormir en medio de la nieve en las tiendas de los campos griegos. Una lamentable realidad que ha acabado por demostrar un hecho sobre el que llevábamos tiempo alertando: la bajada de las temperaturas propia del invierno iba a repercutir muy negativamente sobre la salud de quienes se ven atrapados en estas condiciones inadecuadas.

Los preparativos para hacer frente al invierno en las islas no han avanzado, a pesar de nuestros continuos esfuerzos por sensibilizar acerca de la gravedad de la situación y movilizar a las personas responsables.

En el campo de Moria, de Lesbos, cientos de hombres, mujeres y menores de edad duermen en tiendas congeladas. Nuestro equipo allí trata cada día de facilitar atención sanitaria y materiales de primera necesidad, como sacos de dormir y mantas, ya que la nieve sigue estando presente en la isla.

La responsabilidad acerca de las políticas que se han seguido y aplicado no es lo que debería preocuparnos en este momento. Lo que más nos importa es encontrar una solución a esta apremiante situación lo antes posible. Es el momento de trabajar conjuntamente para adoptar medidas que garanticen unas condiciones dignas que respeten los derechos humanos. En este sentido, destacamos el papel de la población local, que siempre ha sido un ejemplo de solidaridad para todo el mundo al haber aceptado a las personas que llegan con los brazos abiertos. Al mismo tiempo, el Estado debe estar a la altura de la gravedad de esta situación y actuar en consecuencia.

El anuncio del traslado de toda la población de refugiados y migrantes a un alojamiento más adecuado constituye una buena noticia. Sin embargo, destacamos la necesidad de encontrar soluciones a largo plazo. El número de personas alojadas en las instalaciones griegas debe reducirse hasta adecuarse a su capacidad máxima, y quienes permanezcan, especialmente aquellos grupos de población más vulnerables, deberán ser acogidos en alojamientos adecuados en el continente.

Fuente original: http://www.medicosdelmundo.es/index.php/mod.conts/mem.detalle_cn/relmenu.111/id.4929

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